domingo, 11 de enero de 2009

La ultima rosa

Si bueno, eso de "crecer" no deja de retumbarme en la cabeza.

Que hay que organizar, planear, que el futuro, que el progreso, que el dinero, que los sueños...

Wow!!!!!
En qué momento dejamos de ver la vida con romanticismo? con la premisa de que pase lo que pase todo va a salir bien..

-"Es que somos adultos Hanna, ya no somos esos niños" dice él.
Pero era tan bonito ser niños, amarse sin restricciones, cumpliendo tal vez metas absurdas pero soñadas, respetando acuerdos que no llevaban más que a un sueño de llegar "intactos" a un matrimonio. Dibujar una casa, una carrera, mil cosas que esperabamos con ansias a los veintitantos. Y que hoy tal vez 7 u 8 años después parecen haberse desvancecido sin llegar a ser verdad.

Mi primer amor de colegio, con quien ahora somos grandes amigos me dijo hoy: "es mejor tener claro que el amor es una iluisíón, que es efimero y que hay que estar preparados para cuando desaparezca en un ventarrón o en un incendio, porque al final limpiar las cenizas es la parte más dolorosa"
Por Dios.. que profundo pero acaso en los veintitantos ya no es posible soñar facilmente con esos "everlasting loves" ?

"Recuerdas que te propuse matrimonio a mis 15 años? y luego a los 17? bueno hoy tengo 23 y no me quiero casar ni contigo ni con mi novia ni con nadie... Hanna somos adultos, y ser adultos significa estar preparados tener la escoba barre-cenizas lista en caso de., significa haber vivido mucho y estar cansado de vivir para volver a entregarse sin restricciones!!"

En serio? será verdad tanto pesimismo? o será que sigo siendo soñadora y que no me he movido de mis 15? No lo sé..
Sólo sé que amar se vuelve más dificil en cuanto más años tenemos. Sin embargo cuando llega el verdadero amor, ese que se siente como un niño pero es capaz de madurar cualquier acuerdo y meta, ese que tolera lo intolerable y que espera aun en medio de la impaciencia. Cuando llega ese, es posible volver a pensar en un "para siempre".
Da susto, es aterrador, porq es como viajar al cielo en nubes intangibles, correr el riesgo de caer y no tener una escoba saca-cenizas al rescate..

Sin embargo es precioso, es puro, es una fantasia con la posibilidad de volverse realidad. A veces dejamos de ser niños no por tiempo sino por elección. En algun momento decidimos botar a la basura la fragilidad y la inocencia para no sufrir. Cuando hay heridas decidimos ser grandes y guardar la escoba saca-cenizas en un bolsillo cerca al corazón.

Lo sé y lo entiendo porque aunque a veces me rehuse, tengo ese bolsillo a la vista, ese botón rojo de emergencia cerquita en caso de que cunda el panico y toque volver a empezar!

Hoy me cuestioné si de verdad es necesario dejar de creer en la fantasia aún después de haber sufrido en una realidad..
Si alguien me lo hubiera preguntado hace un año diria que sí, que es necesario estar preparados, disfrutar sin dar por sentado nada.
Pero hoy, tal vez después de la muerte de Paulina, sale de mi boca y mi corazón un rotundo NO. no, y tal vez es por que esta vez siento que renací en la infancia, en el mundo de princesa disney en donde se comen perdices hasta el ultimo día.

Y existe la gigantesca posibilad de que esté equivocada, de que asi como las otras veces, esta vez también tenga que usar mi bolsillito de emergencia. Pero la posibilidad de vivir el ensueño es suficiente motivo para dejar de lado tantos miedos y retornar a la inocencia.

Al menos por un día hacer el ejercicio, retornar mentalmente a los 16, al primer amor, y recuperar la fe ciega y bonita en que todo al final, siempre saldrá bien en las cosas del corazón!
----------------
Así es esta el la última rosa en la tumba de Paulina y enhorabuena por su maravillosa existencia!

No hay comentarios.: