lunes, 11 de mayo de 2009

Adagio II

Sobre presupuestos, plan de acción, visión del negocio, perseverancia, corazón y nosequé más cosas hablaba el profesor en clase un sábado en la mañana.
Mientras tanto, ella dibujaba en su cuaderno una caricatura de Spyderpan y tarareaba en la mente y en los pies una melodía confusa, algo muy parecido a un comercial de televisión mezclado con el opus 27 del concierto 2 en mi menor de rachmaninov.

Cerró los ojos un segundo y al parpadear de nuevo todo era oscuridad. Pensó que era el aviso de una de sus migrañas, o tal vez un desmayo, o uno de esos momentos oníricos al estilo mc beal que solía tener.
Sus interrogantes fueron interrumpidos por la luz, acompañada de una voz gritona y unas imagenes cursis de una película gringa; Se alejó entonces de sus pensamientos e imaginaciones y se concentró en el video de la clase.

Pasaron dos minutos, tal vez tres y empezó a sentir una opresión en el pecho, cuatro minutos, tal vez cinco e involuntariamente arrancó a llorar silenciosamente en el anónimato de la oscuridad. Sintió un vació y una llenura, un temblor muy adentro de su organo latente, una voz invisible susurrando "don't give up Luna don't".
Se calmó poco antes de que prendieran la luz y de reojo observó a Mr."ingeniero con maestria" limpiarse los ojos.
No era la única en el salón...
No era la única en el mundo.


Hasta las piedras hablan cuando se tiene un corazón de chocolate.

Damn, motivational videos! [So close of the line, so hard this last steps]

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