jueves, 8 de agosto de 2013

Catorce cosas que decir

La primera: El porqué de las catorce cosas 

Desde que escribí la "catorceava" cosa a hoy...

Cuando has perdido todo no tienes miedo a perder. Redundante pero contundente. 
Tomo el riesgo, por una de dos razones, ó para avanzar ó para empezar en la mitad del cuento. (Lucía's way)
Algo no quedó bien hecho, algo me faltó por hacer ó decir, algo que me trae de regreso aquí y quiero solucionarlo para siempre.

Me fui muy lejos de todo, muy lejos de mi misma, de la esencia. Viajar a veces es necesario para valorar la casa, este es el regreso a mi casa. La tierra prometida no estaba tan lejos como pensaba, al menos no estaba donde la busqué.

El porqué: buscando una respuesta, una flecha en la siguiente dirección.

 http://www.youtube.com/watch?v=ib9SWHg5nZk




martes, 28 de mayo de 2013

Finalmente esa decisión tan dilatada, tan anhelada y a la vez tan temida llega.

Se siente el aturdidor ruido del silencio y la horrible compañía de la ausencia. La silla vacía se vuelve visible de nuevo.
Duele.

Es lo mejor, porque siempre lo que sucede termina siendo parte del camino, un peldaño más, hacía dónde? ni idea.
La incertidumbre, la duda y el temor a lo desconocido hacen su aparición,

Sin embargo siente algo de paz, como si ya no tuviera el peso de hacer algo de lo cual no fue capaz. Nadar en arequipe es desgastante, es embriagador, a veces delicioso, pero sin duda desgastante. No se puede vivir a punta de placebos.

Soltar, si que duele soltar, confiar en que todo va a estar bien y que hay que deshacerse de cosas para hacer espacio. Como Facundo, la vida no te quita cosas, te libera de ellas. Saberlo es fácil, aceptarlo no.

No es del todo libertad, pero de alguna manera si liberación.

Un nudo en la garganta, una lágrima fugitiva, una pizca de rabia, todo en la misma sopa insipida de sentimientos no resueltos.
Que mierda.....
Simplemente sabe a mierda...